
DIA MUNDIAL DE LA LEPRA

Fuente:
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Murcia
Fecha:
01/26/2010

Area:
DIAS MUNDIALES
Areas secundarias:
Fecha de expiración:
01/26/2020

Temas relacionados:
DIAS MUNDIALES

| 
| 
DÍA MUNDIAL DE LA LEPRA
INTRODUCCIÓN
La idea del Día Mundial de la Lepra la tuvo el periodista francés Raoul Follereau cuando realizó una visita a una leprosería en Costa de Marfil por motivos laborales. Tras continuas manifestaciones promovidas por este galo, se eligió el último domingo de enero (coincide con el evangelio en la que se narra la cura de leprosos), con el objetivo de sensibilizar a la gente sobre esta enfermedad, alejando la imagen negativa que se tiene sobre estos pacientes, recordando además la fuerte presencia de esta enfermedad en diferentes zonas del mundo, principalmente las mas empobrecidas, persiguiendo desde hace años la integración física y social de estos enfermos.
LEPRA O ENFERMEDAD DE HANSEN
Es una enfermedad infecciosa conocida desde los tiempos bíblicos, caracterizada por úlceras cutáneas deformantes, daño neurológico y debilidad progresiva. Es causada por el microorganismo Mycobacterium leprae. No es una enfermedad muy contagiosa pero tiene un largo periodo de incubación, lo cual dificulta determinar el momento y el lugar donde se contrajo la enfermedad.
La lepra tiene dos formas comunes: la tuberculoide y la lepromatosa, las cuales tienen subdivisiones adicionales. Ambas formas ocasionan úlceras en la piel, pero la forma lepromatosa es la mas severa y produce grandes protuberancias e hinchazones (nódulos) deformantes. Todas las formas causan finalmente daño neurológico en brazos y piernas, lo cual ocasiona pérdida de la sensibilidad en la piel y debilidad muscular. Las personas con lepra prolongada pueden perder el uso de las manos o los pies debido a las lesiones repetitivas ocasionadas por la ausencia de sensibilidad.
Por continentes, Asia es el que registra una incidencia mas elevada. Entre India, Nepal y Birmania se alcanza el 78 por ciento del total de casos detectados en el mundo, siendo India el país del mundo con mayor número de leprosos. Las cifras en América Latina no son mucho mas halagüeñas: Brasil, el segundo país del mundo mas afectado por esta patología, cuenta con el 80% de los casos del continente sudamericano.
La infección puede comenzar a cualquier edad, pero mas frecuentemente entre 20 y 30 años. La variedad de lepra grave (lepromatosa) es dos veces más frecuente entre los varones que entre las mujeres, mientras que las formas más leves (tuberculoide) es igual de frecuente en uno y otro sexo.
SIGNOS Y SÍNTOMAS
Debido a que las bacterias causantes de la lepra se multiplican muy lentamente, los síntomas no suelen comenzar hasta al menos un año después de que la persona se haya infectado, si bien lo habitual es que aparezcan de 5 a 7 años mas tarde y a menudo muchos años después. Los signos y síntomas de la lepra dependen de la respuesta inmunológica del enfermo.
En la lepra tuberculoide, aparece una erupción cutánea formada por una o varias formas blanquecinas y aplanadas. Estas áreas son insensibles al tacto porque las micobacterias han dañado los nervios.
En la lepra lepromatosa, sobre la piel aparecen pequeños nódulos o erupciones cutáneas sobreelevadas, de tamaño y forma variables. El vello del cuerpo, incluidas las cejas y las pestañas, desaparece.
Mycobacterium leprae es la única bacteria que invade los nervios periféricos y casi todas sus complicaciones son la consecuencia directa de esta invasión. El cerebro y la médula espinal no resultan afectados. Debido a que la capacidad de sentir el tacto, el dolor, el frío y el calor disminuyen, los enfermos con afectación de los nervios periféricos pueden quemarse, cortarse o herirse sin darse cuenta. Además, la afectación de los nervios periféricos puede causar debilidad muscular, lo que en ocasiones provoca que los dedos adopten forma de garra y se produzca el llamado "pie caído". Por todo ello, los leprosos pueden acabar desfigurados. Los afectados por esta enfermedad también pueden tener úlceras en las plantas de los pies.
El daño que sufren los conductos nasales puede hacer que la nariz quede crónicamente congestionada. En ciertos casos, las lesiones oculares producen ceguera. Los varones con lepra lepromatosa pueden quedar impotentes e infértiles, porque la infección reduce tanto la cantidad de testosterona como la de esperma.
DIAGNOSTICO
Ciertos síntomas, como las características erupciones cutáneas que no desaparecen, la pérdida del sentido del tacto y deformidades particulares derivadas de la debilidad muscular, constituyen las claves que permiten diagnosticar la aepra. El examen al microscopio de una muestra de tejido infectado confirma el diagnóstico. Los análisis de sangre y los cultivos no resultan útiles para realizar el diagnóstico.
PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
En el pasado, las deformaciones causadas por la lepra conducían al ostracismo y los enfermos infectados solían ser aislados en instituciones y colonias. En algunos países, esta práctica continua siendo frecuente. A pesar de que el tratamiento precoz puede prevenir o corregir la mayoría de las deformidades mas importantes, las personas con lepra son propensas a sufrir problemas psicológicos y sociales.
El aislamiento, no obstante, es innecesario. La lepra es contagiosa solo en la forma lepromatosa que no recibe tratamiento, e incluso en esos casos no se trasmite fácilmente. Además, la mayoría de las personas tiene una inmunidad natural frente a la lepra y solo aquellos que viven junto a un leproso durante mucho tiempo corren el riesgo de contraer la infección. Los médicos y las enfermeras que tratan a los enfermos de lepra no parecen estar más expuestos que los demás.
Los antibióticos pueden detener el avance de la lepra e incluso curarla. Debido a que algunas de las micobacterias pueden ser resistentes a determinados antibióticos, el médico puede prescribir más de un medicamento, en particular para los afectados de lepra lepromatosa.
a.- La DAPSONA, el antibiótico más frecuentemente utilizado para tratar la lepra, tiene un precio relativamente accesible y, por lo general, no tiene efectos secundarios; solo en algunos casos produce erupciones cutáneas de naturaleza alérgica y anemia.
b.- La RIFAMPICINA, que es más cara, es incluso más fuerte que la dapsona; sus efectos colaterales más graves son la afección hepática y síntomas similares a los de la gripe.
c.- Otros antibióticos como minociclina, claritromicina y ofloxacina también se utilizan para el tratamiento de la lepra en caso de resistencia a los anteriores.
La duración del tratamiento en la forma lepromatosa va desde 2 años hasta tiempo indefinido y en la forma tuberculoide al menos durante 6 meses hasta 2 años después de la inactivación de la enfermedad.
BIBLIOGRAFÍA
Ernst JD. Leprosy (Hansen´s disease). In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier. 2007: chap 347.
Kumar B, Dogra S. Leprosy. In: Rakel RE, Bope ET, eds. Conn´s Current Therapy 2008. 60th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier. 2008: chap 25.
|